La recuperación de calor en extracción/impulsión puede reducir de forma notable la demanda de climatización, pero introduce coste de mantenimiento (fugas, suciedad, by-pass) y a veces incremento de presión en ventiladores.
Un análisis serio contrasta el ahorro anual estimado con el coste de oportunidad del incremento de complejidad y con el coste marginal de la energía en la ubicación.
En plantas con operación 24/7, la amortización suele ser más rápida; en usos intermitentes, conviene modelar escenarios de parada y arranque para no sobredimensionar recuperadores.
La decisión final debe quedar documentada con supuestos explícitos: tasas de intercambio, estanqueidad y protocolo de limpieza.